Bajo un cielo plomizo de invierno, el pueblo de Isaba se transforma en un refugio silencioso de piedra y nieve
Ref: 74101
Descripción: Bajo un cielo plomizo de invierno, el pueblo de Isaba se transforma en un refugio silencioso de piedra y nieve. Los emblemáticos tejados empinados del Pirineo navarro desaparecen bajo un manto blanco, grueso y virgen, que suaviza sus aristas. De las chimeneas asciende un humo tenue, señal de hogares cálidos frente al frío exterior. El contraste entre la teja oscura y la blancura inmaculada crea una postal de serenidad absoluta. Es una estampa donde el tiempo parece detenerse, envuelta en el aire puro y gélido de la montaña.